
Studio Cano es un laboratorio de arte digital que surge a partir de no tener una línea específica o enfoque en particular, más que en el uso de diferentes tecnologías en pro del arte y la ciencia. Mis proyectos son multi / trans disciplinarios. Música electrónica, electroacústica, arte sonoro, instalación, multimedia interactiva, música para teatro, danza contemporánea, video arte, diseño sonoro para espacios in situ y/o exposiciones, arte generativo y diseño sonoro para cine.

Nombre: Diego Cano
Ciudad de Origen: Mérida, Yucatán
Descripción: Compositor / Artista digital.
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¿De dónde sacas inspiración para crear tu arte?
Muchas veces de la biología, física, química, el movimiento de las cosas, mi vida personal, acontecimientos naturales, otras veces de la luz, el sonido o experiencias sensoriales.
¿Cuál es tu proceso creativo?
Primero pensar qué es lo que quiero o necesito decir con los medios, luego experimentar y tomar riesgos, nunca hay errores en esta fase, solo otras posibilidades o caminos diferentes. Luego definir e imaginar cómo se percibirá mi obra terminada y finalmente, materializarla.

¿Cómo has utilizado la tecnología como herramienta en tu proceso creativo?
Justamente como eso, como una herramienta, intento no complejizar mis obras porque personalmente me importa mucho más el concepto y su discurso sobre cuántas cosas se usaron para lograr su finalidad. Muchas veces, “menos es más”.

¿Qué herramientas o programas tecnológicos utilizas en tu trabajo artístico y cómo te han ayudado a expandir tus posibilidades creativas?
Arduino, Max MSP, TouchDesigner, Blender, Ableton Live, Davinci Resolve, Resolume Arena, síntesis modular, la fonografía y fotografía. Existen “n” posibilidades para ser creativo, sin embargo, hay que pensar asertivamente cuando se usan tecnologías; así como puede ayudar a darle un sentido y vida propia a la obra, también puede destruirla y hacer que pierda su discurso.

¿Cuáles consideras que son las ventajas y desafíos de utilizar la tecnología en el arte?
Una gran ventaja es que existen más variables para experimentar y descubrir nuevos caminos, pero el mayor desafío es crear una obra orgánica, que no se sienta su complicidad con la tecnología y de hacerlo, que se perciba libre, natural y con vida propia, es el reto.
¿De qué manera has experimentado con nuevas tecnologías en tu práctica artística y qué impacto ha tenido en tu obra?
Intento siempre sacarle las máximas posibilidades a la tecnología, esto me da una idea más completa sobre cuándo y cómo usarla. Ser un explorador de tecnologías, por ejemplo: Max msp fue creado para audio, pero logré hacer un traductor de texto a código morse, por ejemplo. En cuanto al impacto, es ver al público vivir mis experiencias.
¿Qué consejo le darías a otros artistas que desean incorporar la tecnología en su trabajo, pero no saben por dónde empezar?
Primero que definan el por qué de usar tecnología y en su caso, cuál/cuáles.
Segundo, aprender a usarla en un 90 -100% ideal, 80% básico. Y ser pacientes para aprenderla y dominarla.
Tercero, experimentar con el error y los eventos técnicos inesperados, únicamente en el laboratorio. Intentar NO experimentarlos durante una presentación.
¿Qué podemos esperar de tu proyecto para el futuro?
Entre diversos proyectos, estoy trabajando sobre “AV live acts”, instalaciones lumínicas y secretamente, fortaleciéndome para presentaciones de “Show control”.


